Indignarse si, y luego?
Rondan últimamente artículos y reflexiones varias sobre la indignación que parecen haberla puesto de moda o, al menos, han servido para traerla a un cierto primer plano. Casi todos los ángulos desde los que he observado su tratamiento parecen reivindicar la necesidad de propiciar una recuperación de esa emoción como elemento necesario para el avance social. De todas ellas ennumeraré alguna para contextualizar mi reflexión. Por una parte, y posiblemente el principal detonante de toda esta ola, está la publicación del libro “ Indignaos ” escrito por el francés Stephan Hessel y prologado en la edición en castellano por Jose Luis Sampedro . Es una obra de lectura rápida en la que el autor, un hombre de más de noventa años ponente de la Declaración Universal de los Derechos Humanos , explica las razones por las que a su entender debemos sentirnos así en el mundo que vivimos hoy en día. También Arturo Pérez Reverte en sus artículos semanales a menudo me hace encont...