Red de colaboradores

Si disponéis de 5 minutos os invitamos a colaborar en el estudio que estamos haciendo pinchando en el enlace dentro de la pestaña CUESTIONARIOS. Todas las personas interesadas en formar parte de la red de colaboradores ponganse en contacto indicándonoslo a través del mail: emocionarse@gmail.com

Si además os interesa compartir reflexiones sobre cómo mejorar nuestras emociones en la pestaña RED hay una propuesta interesante a la que os podéis sumar.

domingo, 22 de enero de 2017

El vivir descafeinado: apatía versus tener ganas

El vivir descafeinado
Hace unas semanas me volví a encontrar con Goio. Lo conozco desde que yo tenía 16 años y viví con él una época en la que las cosas se ponían difíciles muy a menudo pero que, a la vez, las enfrentábamos como si todo fuera posible. Eramos montañeros de pocos recursos económicos pero esto no nos dejaba en casa. Intentábamos cambiar nuestro mundo desde la implicación en asociaciones e iniciativas de nuestro barrio. Teníamos el amor como bandera y debatíamos con pasión sobre fidelidad y relaciones abiertas. Experiencias, en definitiva, que nos unieron por compartir la huella de una manera concreta de vivir.

Más de 30 años después nuestro encuentro sirvió para seguirnos preguntándonos cosas. En realidad tanto la inquietud, el afán de saber y el espíritu crítico siempre formaron parte del ADN que compartimos. Os dejo algunas de las reflexiones que surgieron de manera espontánea inspirados por un café y una cerveza:

- Hay un gran negocio hoy en día en ofrecer el cambio para que nada cambie. Observamos con asombro un mercadeo orientado a despistar aun más a los despistados y, a la vez, sacarles dinero. Alimentos que no nutren, bebidas que no hidratan, cervezas sin alcohol, cremas que prometen a los que no serán como los de la publicidad, un ejercito de coach en un mundo cada vez menos crítico y más insatisfecho. En definitiva una gran apariencia de posibilidad de cambiar y poco cambio. En Zurbaran, mi barrio, a eso le llamábamos el opio del pueblo. Por contra los espacios donde sería necesario aportar recursos que generen cambio no reciben ofertas, pensemos en lo comunitario (en lo que es de todos pero casi no hay quien se ocupe de ello), en los vulnerables. Pero, claro, estos no pueden comprar...

- ¿Qué hace que salgamos de la apatía, de la comodidad y vivamos con ganas? Goio sabe que estoy metido hasta el fondo en la temática emocional. De hecho, nos ha acompañado en más de una ocasión en iniciativas de este espacio. Cuando éramos jóvenes hablábamos de "atocinamiento" como ese proceso por el cual alguien perdía la inquietud de saber lo ignorado y de atravesar las fronteras de lo desconocido. Podríamos decir que se parece mucho al concepto de apatía. Goio me decía que con mas de 50, tres hijos, una hipoteca, un trabajo estable y una pareja desde hace muchos años el sentía muchas veces haber perdido las ganas, la motivación.

Hay dos señales emocionales que me alarman especialmente. Una de ellas es la falta de ilusión y la otra la apatía, y ambas son caras de una misma moneda. ¿Cómo llenarse de ganas, incluso pasados los 50? Creo que la clave es la conexión. Un concepto que es más pragmático que el del "sentido" de Frankl o el de "flow" de Csikszentmihalyi. Recuerdo muy bien una serie de ejercicios que vi hacer a Joao Pedro Correira en Kilkis. Trataban de conectar a unos actores para trabajar juntos. Al igual que en Grecia, en Zurbaran la clave era la conexión colectiva que nos permitió descubrimos a nosotros mismos, es decir, conectar individualmente. Otras veces la dirección de la conexión es justo al revés y es mi conexión conmigo mismo la que activa conexiones colectivas. Creo que la clave está en este juego de equilibrios entre ser honesto con uno mismo, conocer sus fortalezas y pasiones, con estar conectado con una colectividad que te permita a su vez conectar mejor contigo mismo. Supongo que si hay una esencia de las "ganas" o de la motivación intrínseca no andará muy lejos de esto.

Goio siempre un placer, siempre estimulante, siempre agitador... Hasta el próximo encuentro!!!

martes, 3 de enero de 2017

Pasar de lo negativo a lo positivo

Hace unos meses publiqué un post sobre la importancia de la actitud positiva ante la vida como una herramienta inteligente con la que enfrentar problemas y conflictos. Lo que tiene esto de escribir en formato breve es que siempre quedan cosas en el tintero. Hoy saldrán a pasear por estas líneas algunas de las que con más fuerza han gritado para hacerse un hueco.

La idea es hablar de cómo pasar de lo emocionalidad negativa a la positiva. Y hacerlo desde la experiencia tanto de acompañar a personas en ese camino como de mi propia vida.

Prerequisitos, preparando la maleta.

Pasar de lo negativo a lo positivo
Hay cosas que uno tiene que hacer antes de viajar, por ejemplo la maleta. De la misma forma el pasar de lo negativo a lo positivo precisa que se den una serie de condiciones para
suceder.

Deseo y/o ganas. A veces olvidamos lo esencial. Para recorrer un camino hay que querer hacerlo y hay que encontrar el momento para ello. Lo negativo requiere su tiempo y su espacio para ser procesado adecuadamente. ¿Cuanto tiempo? Esto puede ser materia para otro post pero indudablemente hace falta digerirlo, asumirlo, aceptarlo, encajarlo, en definitiva hacer algo con ello. También pasa que hay personas que se sienten bien en lo negativo (me lo apunto para próximas ediciones en el blog) y que no desean salir de ese espacio porque obtienen algunos beneficios que no quieren perder. "La loca del muelle de San Blas" es un poético ejemplo en el que, es verdad, interviene la locura. Incluso hay ocasiones en que es la necesidad la que te impulsa en este camino tal y como explicaba Viktor Frankl.

Fuerza. Uno de los efectos de la negatividad es el consumo de energía vital. Por una parte es necesaria para recuperarse de los reveses, por otra parte nos activa emocionalmente con el gasto que ello supone, y para finalizar nos dificulta la tarea de concentrar energía. Algunos ejemplos. A uno le puede gustar correr, pero justo después de terminar una maratón hace falta recuperar. La intensidad de  una pérdida importante consume energía, esto supone que tareas cotidianas pueden resultar más costosas. Y el tercer ejemplo, estar nervioso ante un examen me impide recordar datos con la agilidad normal o me hace ser más torpe en tareas que habitualmente realizo correctamente.

El viaje del Ave Fenix.

En el fondo de lo que hablamos es de reconstruirse, de reinventarse, de rehacerse, de recuperarse. Pero tal vez este viaje no solo pueda describirse con esos verbos. Tal vez haya que hablar también de la posibilidad de crecer, de mejorar, tal y como nos muestra la evidencia científica, sobre resiliencia. ¿Cual es el mapa que usar? Y dentro de éste ¿cual es el trayecto a elegir?

Mapa. No hay otro que el de la realidad. Pero, cuidado... La realidad vista desde el punto de vista más objetivo, más amplio. Un mapa en el que quede impreso tanto la adversidad a la que nos enfrentamos como nuestros apoyos para hacerlo. Una realidad que exprese el camino hecho, sin censura, que incluya las autopistas de la satisfacción y el orgullo y las zonas en las que hubo que hacer camino. La intensidad emocional tiende a alejarnos de una parte de nuestra realidad puesto que amplifica parte de lo que nos rodea. No hay mejor herramienta que un mapa detallado y una brújula que nos oriente dentro de su inmensidad.

Brújula. La dirección que seguir es la de mejorar, la de recuperarse. La inteligencia, para mi, implica necesariamente la positividad. Esto implica que por muchas razones que se pueda tener para quedarse en el terrero de la pérdida y/o del dolor lo sano supone seguir con la vida, no pararse, no estancarse. Por ello nuestra brújula debe indicar el bienestar. Y la demostración de que avanzamos es estar más cerca de la meta.

Itinerario. ¿Como se llega? Es evidente que cada uno debe descubrir su propio camino pero si es verdad que podemos aportar algunas recomendaciones:
- Ponerse en marcha. Dificilmente se llega a ningún lado sentado.
- Dibujar una meta en el horizonte y encaminarse hacia ella. Si no tenemos metas tan voluminosas nos valdrán los objetivos diarios, los pasos en los que me voy a centrar hoy.
- Ir acompañado. La mayoría de los viajes son más entretenidos y seguros cuando se comparten con otros.
- Aceptar e integrar lo negativo como propio de nuestro camino y, en paralelo, desear llegar a nuevos lugares en los que puede que nos encontremos mejor.

Coraje y paciencia. No hay cambio sin esfuerzo, sin insistencia, sin lucha. Muchas veces el camino no es claro pero se trata de seguir avanzando. Teniendo mapa, brújula y ruta solo resta la determinación confiada combinada, a veces, con la espera a que el camino se despeje o la espesura se abra.

Creo que nos pasamos la vida haciendo trayectos más o menos cortos que nos llevan de lo negativo a lo positivo y viceversa, básicamente porque la vida es diversa y con ella nuestra forma de posicionarnos ante ella. Interpretamos la realidad como favorable y/o desfavorable cuando, a veces, solo es facilitadora o obstaculizadora de nuestros deseos. Es decir, interpretamos la vida y le asignamos una polaridad cuando muchas veces ésta no es mas que una proyección de nuestra voluntad. La verdadera positividad o negatividad de la vida requiere de perspectiva para ser descubierta porque de lo contrario equivocarse es lo más fácil.



jueves, 29 de diciembre de 2016

2016 emociones emocionantes

Consumo el final de un año que se me ha hecho muy largo. Y lo hago desde la calma impuesta por la movilidad reducida que me impone mi pierna izquierda, inyesada. Si lo pienso dos veces creo que hay cierta serenidad por la perspectiva de un nuevo cambio laboral, la tranquilidad que precede a la tormenta del movimiento que se avecina. En este contexto el tiempo ralentizado por mis circunstancias me permite darme cuenta de lo rápido que he vivido este 2016, de la cantidad y colorido de las experiencias vividas y de las emociones tropezadas. ¿Me acompañas en un pequeño viaje por las emociones en el tiempo?

Camino verde: con "v" de ilusión.

2016, año emocionante
En realidad el verde es el color de la esperanza pero me aprovecharé de su parentesco con la ilusión para pedírselo prestado. Este color me acompaña a menudo, de hecho, entiendo la vida como una mezcla de ilusión y pasión. Pero bueno, al grano, ¿qué proyectos me han llevado por la ilusión este año?

Principalmente 2016 ha sido el año en el que he colaborado en la construcción de un proyecto para cambiar el modelo de atención sanitaria. Gure Geroa Health Care SLP atiende a domicilio desde un equipo multidisciplinar de profesionales sanitarios para dar servicio a las personas con patologías (sobre todo crónicas) y a sus entornos. También, junto con otros compañeros del CIE, hemos avanzado de las ideas locas a programas como PECI, de prevención del maltrato entre iguales. Por último, y en el ámbito de la formación para psicólogos, he participado en la gestación del Instituto PSI orientado a la práctica psicológica, una de las necesidades más importantes de quienes quieren ejercer estar profesión.


Camino negro que duele, azul que moja tristeza y amarillento de melancolía.

No hay camino que no enfrente la adversidad, unas veces desde el negro empedrado por el dolor, otras desde el azul mojado de la tristeza e incluso con el amarillo viejuno de la melancolía. Todo esto y más ha habido también en 2016. Todo lo cuento agrupado porque cabe en un párrafo, lo cual no quiere decir que valga menos, solo que es más pequeño y cabe...

Las grandes apuestas tienen también la ocasión de cobrarse altos precios. El mundo de las start-ups es como una montaña rusa y bien saben los que me conocen que no soy amigo de sacudidas excesivas, ni Dragon Kahnes. Nire iHealth ha sido un sueño que me ha quitado horas de descanso añadiendo dosis de preocupación. Hoy sigue doliendo y cuando pase un poco podré contar más. Un poco parecido ha sido la agridulce sensación de mi participación en el CIE. Cruzar los territorios desconocidos de la innovación lleva implícita una soledad que termina pesando. Ya estoy reubicándome y observando su futuro con otra perspectiva más halagüeña. ¡Menos mal!. El amarillo va por este blog, Entrenando Emociones, amigo que he tenido descuidado pero que me espera y a quien, paradójicamente, yo también espero.


Camino rojo, en busca de lo salvaje.

Me gusta el rojo, la vida con pasión sabe el doble. En este viaje por la incertidumbre que dura ya dos años recorro cuantos caminos colorados encuentro, a veces despacio desgustando, a veces rápido consumiéndolos hasta el final, porque éste nunca sabe uno donde puede encontrarse...

Apasionante ha sido bucear en el mundo de los chatbots con el objetivo de dotarles de emocionalidad en la interacción, arriesgado ha sido crear GureZain como una herramienta con la que cuidar a profesionales que se enfrentan a situaciones emocionalmente complejas. Estas han sido experiencias vividas con avaricia, con fruición, con cierta ansiedad y aceleración. Pero ha habido otras, también rojas, pero disfrutadas a una velocidad mucho más lenta, como los cursos de formación como el titulado "Contagiando emociones positivas" o las horas de psicoterapia en PozikTiba que nunca, nunca me dejan indiferente.


Claro que ha habido más colores y, sobre todo, la certeza de que este viaje continua. Viajes como el que me llevó a Baeza en Abril a mezclarme con los compañeros de la Psicología Positiva, o en Agosto a Carcassona. No se si se pueden catalogar como viajes pero me he desplazado mucho por vías más etéreas como las ondas herzianas de Radio Popular o las televisivas de ETB. Veremos lo que depara 2017. ¿Me seguís?





lunes, 26 de diciembre de 2016

Mejores post del 2016 y bonus-track


Mejores post del 2016 en "Entrenando emociones"
Solo han sido 14 post este año, aunque este mes terminarán publicándose algunos más. Es claro que he bajado el ritmo de escritura en el blog pese a los cual suman ya 183 posts publicados y 284.000 visitas en los más de seis años de vida digital. 

Entre todos los publicados en 2016 me gustaría destacar los siguientes:
    Psicología, emociones y big data
    Este año, al igual que 2015, he estado muy centrado en la aportación de la psicología en general y de las emociones en particular al mundo de la inteligencia artificial. Este artículo recoge algunas reflexiones inspiradas en el camino recorrido.

    Frustración y decepción ante las lesiones deportiv...
    En colaboración con dos entrenadores personales nos hemos metido en el apasionante mundo del deporte y la emoción. Esta es la primera entrega en vídeo de otras que le seguirán.
    Actitud positiva para resolver problemas y conflic...
    La actitud positiva no soluciona problemas pero supone un elemento muy útil en bastantes ocasiones. Este post profundiza en las claves que permiten funcionar a la actitud positiva y en algunas ideas equivocadas sobre el poder del pensamiento positivo.
    Mejores post en 2016 de Poziktiba
    (Re)Generadores de energía organizacional, un nuev...
    A veces me pongo a fantasear... Fruto de una de esas entonaciones es una propuesta para que las organizaciones incorporen una nueva figura que facilite la satisfacción laboral y el "engagement".
    (Re)Escribir tu historia personal a través de abra...
    Reflexiones tras recibir un abrazo importante.

    Capacidad de ser feliz e Incapacidad para ser feliz
    Pequeña serie de pistas que nos permiten alcanzar o alejarnos de una vida plena.
      El lio de elegir psicoterapeuta
      Tantas veces observo el despiste de personas que buscan ayuda sobre el galimatías que hemos convertido la psicología, que me apetecía aportar algunas claves para el elegir terapeuta.

      Emociones ante las dificultades
      Por último una mirada emocional al afrontamiento de la adversidad.


      BONUS TRACK (¿se dice así?)

      Como extra en este post quería dejaros los enlaces de los artículos que he publicado en el blog de inteligencia emocional que gestiona el CIE. En el fondo serían hijos de este espacio web que han emigrado, con el objeto de colaborar, a otros lugares del ciberespacio... Son 8 y la verdad es que he disfrutado mucho escribiéndolos...

      La mentira de las emociones básicas
      ¿Ser inteligente implica ser positivo?

      18 artículos sobre variadas temáticas vinculadas con las emociones. Visto así, me queda la sensación de un año productivo.


      ¿Cual ha sido el que más te ha gustado a ti?

      domingo, 18 de diciembre de 2016

      Paciencia e inteligencia emocional

      Filosofía slow
      Un dicho que he escuchado toda la vida afirma que la paciencia es la madre de la ciencia. Y bien es cierto que se trata de un ingrediente fundamental para el aprendizaje y la investigación, al igual que lo es también para afrontar ciertas situaciones de la vida como la convivencia, el cuidado, la educación, la negociación o cualquier otra vivencia en la que sea necesario utilizar el autocontrol emocional, competencia básica de la inteligencia emocional. En una sociedad que vive deprisa una reflexión sobre la paciencia y su relación con el mundo emocional me parecía una propuesta sugerente.

      Autocontrol y paciencia

      La paciencia es una característica, que en ocasiones es virtud, que permite esperar para dar la respuesta a un hecho que la demanda. Es decir, permite diferir la respuesta del presente a un momento futuro determinado por la conveniencia del sujeto que responderá. Si la inspiradora de la paciencia no es el miedo nos encontramos ante un ejercicio de autocontrol, es decir, de modulación de la respuesta en base a criterios racionales que se priorizan con respecto de los emocionales. Es, por tanto, un ejercicio de inteligencia emocional en tanto que prioriza los intereses del individuo a los de los impulsos de la emoción.

      Vivir despacio, la filosofía "slow"

      Mi sensación es que la hiperestimulación y la velocidad a la que vivimos en ciertas partes del mundo, vinculadas a la cultura de la eficiencia y de la producción, nos empuja a la acción impulsiva mucho más que a la reflexiva. De esta forma el estilo de vida nos conduce hacia la evitación de la frustración y del aburrimiento, y por consecuencia del autocontrol que supone diferir la respuesta, vamos, esperar... La hiperconexión digital y, con ella, las redes sociales demandan nuestra permanente atención y nos introducen en una dinámica en la que parar es perder datos, oportunidades de conexión virtual. Desde ese punto de vista merece la pena dedicar un tiempo a vivir a otra velocidad, desde la invitación de la filosofía "slow", porque nos permite relacionarnos con el tiempo de una forma menos agresiva, menos exigente, más saludable añadiría.

      Educar la paciencia.

      Al igual que debo reconocer que no suelo elegir sitios llenos de gente, confesaré que a veces me obligo a esperar poniéndome, por ejemplo, en la cola más larga. Educar la paciencia es practicarla hasta el punto de descubrir un cierto deleite en el universo que se abre cuando mi velocidad se acompasa a la de otros elementos de mi entorno. Recuerdo muy bien que cuando iba al monte de joven debía tener muy presente que era la montaña y sus condicionantes los que me permitirían subir o no. De la misma forma saber que podemos esperar y adaptarnos dice mucho de nuestra flexibilidad vital práctica, pero si además conseguimos disfrutar de las experiencias que se abren cuando el reloj de nuestra prisa se para habremos llegado al súmmun.

      martes, 13 de diciembre de 2016

      Historias de psicoterapia

      Historias de psicoterapia
      Me gusta contar a veces cosas que pasan en la intimidad de la consulta. De hecho ya ha habido una vez más en la que he escrito sobre historias de psicoterapia. Hoy solo es el texto íntegro recibido por mail de una de las personas a las que he acompañado este año en un proceso de terapia. Habla por si solo. Me parece importante darle la oportunidad de ver la luz con el objetivo de vislumbrar lo que sucede cuando se cierra la puerta y para ayudar en el lio de elegir psicoterapeuta...


      Hola Pablo,

      Creo que debería centrarme en observar y valorar la ansiedad durante un tiempo. No sólo quiero mantenerla bajo control, sino que deseo que desaparezca. Es incoherente y obstaculizadora en mi modo de entender y ver la vida. Emborrona mi esencia y no estoy dispuesta a que me machaque indefinidamente. A lo mejor ambiciono demasiado, quizás, pero esa actitud de víctima que, sin querer, me he echado a la espalda, no ayuda en absoluto. Debo olvidarme de víctimas y verdugos.

      Estoy convencida de que tu guía me ha servido para ponerme cara a cara con la ansiedad y conocerla lo suficiente como para saber más o menos manejarla, y no a la inversa. Ha sido bastante duro, te lo aseguro. El miedo me perseguía a diario. Pero dicen que sólo los valientes se enfrentan a sus miedos. Y la valentía es una cualidad positiva.

      Tus palabras me han sosegado y calmado en cantidad de ocasiones. He sentido consuelo y comprensión. Llegué a esa sala de Marqués del Puerto muy desorganizada , confusa,  indefensa, temerosa…  ciega. Antes de ponerme en contacto contigo (me costó mucho tomar la decisión), por muchos libros de autoayuda que me leyera, sólo sentía que todo estaba perdido, que acabaría encamada con unas depresiones de caballo, enterrando la belleza de las pequeñas cosas. Sin embargo, aunque no está la batalla ganada y los pensamientos basura en ocasiones se me agolpan, he de seguir el lema de aquel idealista : “Hasta la victoria siempre”.   

      Es cierto que mi innata tendencia a emocionarme o empatizar con los demás, ha hecho que a lo largo de mi vida los miembros de mi familia junto con sus alegrías y penas hayan tenido un peso muy fuerte en mi. Tal vez una carga desajustada. Además, ese halo heredado del que hablas encaja tan acertadamente con mi horfandad que de algún modo ha marcado mi existencia en tono de miserere. A mi padre eso no le hubiese gustado. Seguro. Era un vitalista despampanante.

      Rebuscando entre mis apuntes y notas he encontrado pequeños escritos de hace  10 años por lo menos, en los que, curiosamente, me regocijo con los mismos temas de hoy en día. Creo que ya va siendo hora de ponerle otra banda sonora a ésta mi historia. Tengo motivos para hacerlo y de los que enorgullecerme.

      Sí, creo que hay margen de mejora. Quiero mejorarlo, a poder ser de tu mano por si me pierdo en alguna parada. La terapia me ayuda a escucharme.  

      Voy a reposar todo esto, encarar el nuevo curso y ver como va la ansiedad. No pretendo recuperar a la Edurne anterior al oscurantismo pero sí a la que hoy soy en verdad. Puedo, ¿verdad?

      Es curioso el ser humano, las vueltas que da la mente. Me abruma el misterio que lo envuelve.


      Un abrazo,

      Edurne

      domingo, 11 de diciembre de 2016

      GureZain, programa de cuidados para profesionales

      Pablo Cueva, CEO de POZIKTIBA
      Las conversaciones con las personas que trabajan dentro de las organizaciones dejan claro la necesidad de atender necesidades que no están dentro de las prioridades habituales. No hace mucho un colaborador de Poziktiba lanzó una propuesta arriesgada en la entidad en la que trabaja. Se trataba de generar un espacio de cuidados a profesionales, en este caso una entidad del tercer sector dedicada a la exclusión social.

      Y así nació GureZain como un programa complejo y ambicioso que permitiera atender las necesidades invisibles de esos trabajadores como la participación, el ser cuidados y el cuidar en un contexto profesional de alta exigencia emocional.

      GureZain es una herramienta que se compone de un espacio de reflexión y formación sobre lo que nos permite cuidarnos y cuidar en el entorno laboral que pretende aumentar los recursos con los que los trabajadores y la organización hacen frente a las demandas laborales. Para ello los contenidos son seleccionados de manera personalizada dentro de los conceptos básicos de la psicología positiva. Pero, además, GureZain es un instrumento de participación activa de las personas en recursos colectivos esenciales para asegurar el cuidado interno tales como la comunicación interna o el apoyo emocional.


      FASE 1. Espacio de cuidado

      Ideamos una primera fase que tuviera un triple escenario para la intervención. Por una parte cinco sesiones de trabajo conjunto en el que introducir por igual elementos de evaluación de la situación de los profesionales y de la organización y herramientas desde la psicología positiva (fortalezas, importancia de las emociones positivas, resiliencia e indagación apreciativa entre otras). A la vez se ofertaba la posibilidad de hacer un proceso de acompañamiento paralelo en los equipos operativos que atendían los servicios de la organización. Por ultimo se generaba un espacio virtual donde conversar, acceder a documentación y debatir sobre lo que surgía en el programa.


      FASE 2. Cuidado participativo.

      La segunda parte del programa consiste en generar recursos de manera colaborativa en el seno de la organización que atiendan tres elementos fundamentales para el cuidado: la comunicación apreciativa, el mantenimiento de un espacio de cuidado para profesionales y, en el caso de esta
      entidad, un modelo de coordinación interna. De esta forma la organización dispone, al finalizar el programa, de herramientas con las que dar continuidad a las acciones de cuidado para profesionales con los propios recursos de la entidad.


      FASE 3. Seguimiento.

      Por último existiría una fase de seguimiento y de apoyo que permita a la organización mantener las nuevas estructuras de cuidado una vez que la fase 2 haya terminado. Un apoyo externo que permita asegurar que los nuevos recursos generados funcionan adecuadamente.



      Creemos que GUREZAIN aporta una novedad en el mundo del trabajo en el mundo organizacional.  Se trata de ir más allá de la formación para dotar de nuevos recursos que permitan a los trabajadores y a las organizaciones cuidar los elementos emocionales y relacionases que muchas veces impiden el funcionamiento adecuado y eficaz. Se trata de un recurso indicado para combatir el estrés negativo, así como el síndrome del quemado, con capacidad de hacer avanzar a la organización hacia ser una entidad saludable y resiliente según el modelo HERO del equipo WONT de la Universidad Jaume I de Castellón.


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