Paradojas emocionales

La observación de hechos curiosos resulta tremendamente útil para generar reflexión con la que intentar explicarlos. Hace tiempo que llama mi atención la convivencia en el mismo instante y en el mismo individuo de emociones que parecen contrapuestas o contradictorias, lo que serían las paradojas emocionales.

Llorar de tristeza y reir a la vez, sentirse satisfecho por un acto y a la vez avergonzado, estar identificado y sentir desagrado por ello, estar enamorado y sentir deseo por otra persona, etc. Hay múltiples ejemplos de situaciones de la vida en la que nuestras emociones nos expresan vinculaciones contradictorias en el mismo contexto. Desde luego entiendo que es un asunto sobre el que profundizar mucho más pero sobre el que hoy dejaré algunas ideas:

  • Las paradojas indican la complejidad de nuestro mundo emocional en el interactuan permanentemente nuestras diferentes facetas, nuestros intereses, nuestras experiencias, nuestras relaciones personales. Posiblemente la influencia de nuestro raciocinio nos lleva a desear coherencia y sentido en nuestra vida, pero precisamente ésta es conflicto, azar, sinsentido, injusticia. Es el propio individuo quien debe desenmarañar, en la medida que pueda, esa complejidad dando sentido a su realidad.
  • El individuo es un sistema que interactua con el contexto del que él mismo es parte. Solo el análisis de cada situación puede aportarnos información fiable sobre la función de hechos, emociones y pensamientos de la persona. En este sentido el análisis funcional de la conducta me parece una herramienta fundamental.
  • La gestión de las emociones resulta otra herramienta imprescindible para orientarse en la red de interacciones entre el individuo y cada situación que vive. Es evidente que todas las personas se ven inmersas en la necesidad de manejarse con ellas para enfrentar cada día. Pero la correcta identificación y ponderación de las mismas resulta un ejercicio imprescindible para disfrutar de una satisfactoria vida emocional.

Comentarios

  1. Es interesante, yo lo he pensado alguna vez. Y sobre todo me he visto inmersa muchas veces en la justificación de actitudes contradictorias, era como si intentase que tuvieran sentido aún dándose las dos a la vez. Puede que te sientas mejor al intentar darlas sentido, sin embargo te sientes algo descolocado/a.
    Un saludo.

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