La moda de lo emocional

Ideas sencilla
Llevo tiempo rumiando una idea sencilla. Tal vez esas suelen ser las mejores, pero paradójicamente hay que dedicarlas más tiempo. Lo sencillo requiere pasar más exámenes porque, aparentemente, no nos encaja con la complejidad a la que nos hemos acostumbrado. Es como repasar una cuenta matemática fácil por el temor de que encierre algo que se nos está escapando. Nos decimos "no puede ser tan sencillo"...

Las respuestas sencillas son más bellas. En lo emocional la sencillez tiene que ver con la sinceridad. La mentira siempre debe disfrazarse, cubrirse el rostro para no ser descubierta. Lo sencillo no es lo cómodo, no es lo fácil tampoco. Lo sencillo es lo que está en nuestra mano, lo que podemos hacer nosotros mismos, lo que está a nuestro alcance, sin necesidad de mediaciones humanas ni tecnológicas. Claro, posiblemente es una visión personal de la sencillez. Pero la sinceridad emocional es el espejo en el que extraigo la imagen con la que construir esta visión. Me gusta la gente que busca la autenticidad, la que sigue una coherencia emocional y personal, la gente sin doblez, la que va de cara y por ello la ves venir. Reconozco que admiro esa coherencia aunque no comparta las razones, las ideas que puedan estar detrás.

Emocional
La idea a la que me refería, y que me persigue, es la de cual es el valor que genero. Me preocupa que mi trabajo, la dedicación que invierto en lo que hago, genere valor para la comunidad, un valor cuantificable, visible, medible. Creo que vivimos un tiempo en el que las cosas no son lo que son, de falta de autenticidad. Los alimentos han perdido su sabor original (me di cuenta hace poco cuando me dieron una mandarina de verdad),  la realidad virtual gana terreno, vivimos en una crisis de valores que hace que las personas nos comportemos como camaleones adaptándonos y perdiendo, a veces, la esencia de nosotros mismos. Pensar en el porqué recibo un sueldo, o en porqué pago por un servicio se me ha revelado un poco revolucionario. ¿Merezco lo que cobro? ¿Qué hace que lo merezca? ¿Qué valor tiene aquello por lo que pago? ¿Qué valor le doy yo a aquello por lo que pago?

Lo emocional está en auge, tal vez incluso de moda. Pero, ¿qué es lo que aportamos a la comunidad y a las personas? No creo que haya que aprovechar oportunidades sino trabajar para generar nuevas respuestas, nuevos recursos. Tal vez asisto cansado a un repicar de las mismas campanas, sin avances, sonidos conocidos combinados para que parezcan nuevos. Mi preocupación sigue siendo abrir caminos a través de los cuales las personas puedan tener competencias emocionales que les permita vivir con un mejor nivel de bienestar de la forma que recientemente definía Rafael Bisquerra.

Creo que es necesario hacer más que hablar, básicamente porque tengo la impresión de estar siempre en un eterno bucle de diálogo. ¿De qué sirve la reflexión o el aprendizaje sobre lo emocional si no llega a la gente? Ahora mismo lo que más valoro tiene que ver con el desarrollo de tecnologías que favorezcan la educación emocional, la adquisición de competencias emocionales. Así como también sueño con un espacio donde poder realizar proyectos de intervención que lleguen a todas las capas de la sociedad.

Comentarios

  1. Estoy de acuerdo cuando dices que "vivimos un tiempo en el que las cosas no son lo que son, de falta de autenticidad "
    Es muy interesante la pregunta que haces ¿De qué sirve la reflexión o el aprendizaje sobre lo emocional si no llega a la gente ?.
    Saludos

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