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jueves, 14 de febrero de 2013

¿Qué pasa con los amores pasados?

Historias de amor
Hoy camino pensando en los pasos dados, en los caminos recorridos, haciendo un ejercicio de mirar hacia atrás aun cuando los ojos siguen dedicados a escrutar lo que aparece por delante y llega hasta el horizonte. Recordar es un viaje que cualquiera puede emprender mientras sigue ocupado en atender lo presente. Es verdad que, a veces, es un viaje del que no se regresa, pero esa es otra historia. Hoy me deleito con el juego de paradojas que me permite moverme físicamente hacia delante y emocionalmente hacia atrás. Así se ejercita una facultad que, de tan poco usada, puede parecer magia a los ojos de los que no lo practican. Es el poder de desplegar varias facetas a la vez, de disociar nuestra identidad en disintos paisajes espaciotemporales, de utilizar algunas de nuestras más desconocidas capacidades.

Bien es verdad que cuanto más es el trecho recorrido, más fácil me resulta deleitarme con estas idas y venidas entre vivencias actuales y pasadas, entre rostros y conversaciones del ahora y las vistas y mantenidas tiempo atrás. Tal vez porque estoy he aprendido a hacer convivir a mis distintas caras en una sola casa, tal vez porque soy más consciente de que soy construcción de lo hecho, de lo sentido, de lo andado.

¿Qué pasa con los amores pasados? Es una pregunta que me fascina desde hace muchos años. Y cuantos más hallazgos hago en forma de amagos de respuestas, más grande se vuelve mi fascinación. La pregunta os la regalo con la idea de que os deslumbre. Además comparto algunas ideas que he encontrado al enfretar estos interrogantes.


Algunos amores desaparecen como nubes dejando huellas cada vez más dificiles de ver.

Otros se hacen estatuas que decoran el paisaje que, en cada momento, circunda nuestra vida. Parecen haberse hecho un hueco estático en una vida que no para de moverse. Son como un amuleto que nos indica un valor que adquirimos amando y nos señala recuerdos que nos acompañarán pase lo que pase.

 Hay otros que nos acompañan de manera invisible hasta que en un descuido, al tropezar con un lugar conocido por ejemplo, se les puede sentir trasportados por una extraña conexión temporal. Estos calientan porque palpitan.

Hay otros que son caminos nunca transitados que a veces afloran en variadas formas como un "ojala" o un "y si..." En realidad son nuestras propias ganas de encontrar las que visten a estos con los ropajes de un amor que nunca fueron.



Mi vida no se entiende sin los amores que viví. Algunos marchitaron pero dejaron su semilla. Otros no me abandonaron porque yo tampoco los abandoné. En cualquier caso las historias de amor pasadas o presentes son, casi siempre,  lo que nos hacen ser, lo que traspasa el umbral del tu y yo para conformar un nosotros del que aun sigo siendo parte.

7 comentarios:

  1. Queridos amigos. La vida tiene sentido cuando alguien que no sabes ni donde está, entiendo lo que brota de un corazón libre, cuyo dueño es la propia libertad.

    Querida amiga:
    Dicen, que una imagen vale más que mil palabras... y sé el valor que tienen tus palabras. Algo mágico vuela por el cielo que está ahí, pero pocos lo captan porque están suspendidas en la nebulosa ventisca que azota este mundo cruel y sin sentido.
    Pero ya ves. Hay lugar para las palabras y mucho más los sentimientos sobre todo, los que de tu corazón provienen, que inunda mi mente y alegra mi cuerpo, que se aferra a las barandas de mi ser. Algo mágico y veraz está instalado en las fronteras de mi mente, compartiendo con seres como tu, sentimientos y pasiones envueltas en minúscula células, impregnadas de letrillas que vuelan y vuelan a mi alrededor y yo pobre mortal, las veo y me aferro a ellas sonriendo para mandártelas con todo el corazón que late y late con tañidos de esquila, como las que solía llevar a las sierras de mi tierra, caminando con las cabras para que no se perdiesen en la inmensidad de las dunas.
    Si todo esto es hacer feliz a alguien, para mí es un cumulo de placeres que me atrona el corazón, y mi sonrisa se hace dicha y presurosa, conduce a esta imagen cuya sombra suelo percibir cuando el sol azota mi cuerpo en mi vieja Andalucía.
    Dar vida a tus ojos es un milagro que nunca creía podía conseguir. Y compartir tus sentimientos es algo... Que no tiene precio y no lo cambiaría por nada de este mundo, porque se lo que implican tus palabras llenas de dicha que solaza mi alma y da trasparencia a mi mente, agua clara inmaculada que proviene de tus labios, porque tus ojos los veo incuestionables como águila fecunda, que me dan esa luz que aflora de ellos; consciente de su propia iluminación.
    Ya las noticias que, por desgracia nos bombardean noche y día no me afectan, solo me espolean y me llenan de rabia que destapo en todos mis escritos. Poco más podemos hacer. Si ser consecuente con la realidad que me rodea implicado en la gente que quiere vivir y sentirse libre en este mar embravecido cuyas olas nos golpean.
    Eres una mujer genial, esplendida señora que solo mueve corazones, cuyas almas (algunas) divagan por la nada, tratando de encontrar alguna rama baja del árbol de la vida repleto de hojas que al caer, trasforma la tierra en germen natural que ya placido se deja penetrar para incorporar vida..., ¡sí!, vida nueva que alcanzan las hojas como gotas ensoñadas de tus ojos diluidos, que entre sueños traspasan la barrera de mi cuerpo, instalándose en una pequeña habitación sin cerradura, que se ubico en mi corazón
    Gracias a ti María. No sé si te darás cuenta de lo que estas consiguiendo de este putrefacto cuerpo, cuya mente estas despejando con cada uno de tus maravillosas cartas, que inundan todos los sentidos de mi cuerpo y mi alma se recrea con cada palabra que brota de tus dedos... Dedos que dirige tu corazón por la fuerza de todo tu ser.
    un beso
    antonio

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  2. Mis amores vividos, son parte de mí, ya que no me concibo sin ellos, los buenos, y los malos, los finales felices y los infelices.

    Recorren mi camino desde la sombra, aunque a veces un rayo de luz les ilumina y andan unos metros a mi lado.

    No siento que sean un lastre, ni siento que sean solo parte de un pasado. Son un aprendizaje presente, y un recuerdo futuro.

    Alberto.

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    Respuestas
    1. Sobre todo la reflexión estaba orientada a los amores que sobreviven a la separación y a la ruptura. Hay muchos que no dejan huella, desaparecen, tan solo dejando rastro en la memoria. Pero otros nos siguen acompañando...

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  3. Respuestas
    1. Muchas gracias!!!! Precisamente de lo que se trata es de ser útiles y de aportar, en la medida de nuestras posibilidades perspectivas nuevas sobre problemas emocionales.
      Me gustaría contactar con vosotros. Cómo puedo hacerlo?
      Pablo

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