Red de colaboradores

Si disponéis de 5 minutos os invitamos a colaborar en el estudio que estamos haciendo pinchando en el enlace dentro de la pestaña CUESTIONARIOS. Todas las personas interesadas en formar parte de la red de colaboradores ponganse en contacto indicándonoslo a través del mail: emocionarse@gmail.com

Si además os interesa compartir reflexiones sobre cómo mejorar nuestras emociones en la pestaña RED hay una propuesta interesante a la que os podéis sumar.

martes, 18 de septiembre de 2012

¿Es la envidia la otra cara de la admiración?

¿Envidia sana o admiración?
¿Es la envidia un sentimiento positivo, o sencillamente es negativo?

¿Realmente existe la envidia sana o como me apuntaban en facebook más bien sería admiración o emulación?

Cada vez que me acerco a este sentimiento percibo que le acompaña una cierta polémica entre los que entienden que se trata de algo intrínsecamente negativo y los que no. Precisamente recuerdo un intenso debate sobre el asunto en un curso en Basauri el año pasado.

Escuchaba esta tarde en la radio hablar de los bocadillos del recreo y de cómo primer recuerdo de envidia, y también muy intenso, se asociaba a ver a los compañeros comer aquellos bocadillos de chocolate. Supongo que cuando pensamos en envidia es esta primera manera de sentirla lo que nos viene a la mente.


¿Y si siento envidia?

La envidia es un sentimiento de deseo en relación con lo que pertenece, tienen, o lo que es propio de los demás. Para mi la clave reside en el signo que tenga como emoción y cómo nace de la manera en que vive cada persona el deseo vinculado a la envidia. Si el deseo no esconde rabia solo marca un horizonte que seguir, o señaliza un punto de destino que nos hubiese gustado alcanzar. Por contra cuando el deseo duele sea por la causa que fuere nos encontramos ante un sentimiento que nos despierta monstruos emocionales.


Una envidia positiva

 Creo firmemente que si somos capaces de enfocar de manera positiva el deseo y los impulsos que éste genere, la envidia puede convertirse en un acicate, en un estímulo para mejorar, mediante la emulación y por la estimulación motivante del objetivo a cumplir. Personalmente envidio ciertas capacidades que yo no tengo desarrolladas o experiencias que no he tenido oportunidad de vivir.Algunas de ellas pueden ser aun alcanzables para mi por lo que me centro en intentar desarrollarlas, otras sencillamente no están a mi alcance y con ellas hago un ejercicio de admiración y de aceptación.


Envidia insana
Sobre el deporte de envidiar

La envidia puede llevar a quien la siente a una distorsión cognitiva importante en la que se ve injustamente tratado por la vida por no haber conseguido los objetos, las experiencias, o los logros que si han obtenido las personas objeto de su envidia. De ese sentimiento de injusticia puede nacer el de sentirse con el derecho de hacerse con los objetos deseados. Es evidente que la envidia puede generar una dinámica que impida a la persona hacer una vida sana y feliz.

Si la envidia lleva a querer apropiarse de lo que no es de uno, o a sentir deseos negativos hacia otra persona por el hecho de tener algo que se desea, en realidad nos está indicando otros elementos propios del sujeto que envidia como frustración, inseguridad, percepción de injusticia y/o de mala suerte, incapacidad. De todas formas lo peor de la envidia insana es cómo introduce a quien la sufre en una dinámica, que algunos convierten en deporte, que le impide acometer cambios que mejoren  la situación personal, tan solo autoalimenta la negatividad consumiendo de forma más lenta o más rápida la energía constructiva de la persona.



10 comentarios:

  1. Envidiar seria negativo, si lo vemos desde el prisma de desear algo que no tenemos, o que no somos capaces de conseguir.
    Pero por otra parte, puede ser el descubrimiento de algo que deseamos, y ahí es donde surje la pregunta, y por que no?. Creo que a veces envidiamos las cosas que creemos, no somos capaces de conseguir.

    ResponderEliminar
  2. La envidia es uno de los problemas de nuestra sociedad... hay una línea muy fina entre la envidia positiva y negativa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Precisamente esa línea es la que me gusta recorrer para poder observarla de cerca y aprender a saber cuando mi pie se posa en cada uno de los lados. Gracias por pasarte por aquí y comentar!!!!

      Eliminar
  3. Yo entiendo la envidia como una emoción que conecta con algo nuestro y que algo nos quiere decir a cada uno: como bien dice el artículo, conecta con nuestros deseos, horizontes, ilusiones que esperamos de forma consciente o no…o puede también tocar nuestras inseguridades, frustraciones... Gracias a unos buenos profesores que he tenido, ahora ya no me atrevo a decir claramente si es una buena o mala emoción, pero si que intuyo que debo aprender a reconocerla, identificarla y trabajarla. Cada vez me siento menos responsable de sentirla y tal vez me tenga que acostumbrar a aceptarme con mis envidias sanas o insanas, Pero sí que soy responsable de lo que hago con ella, de cómo la gestiono. Tal vez ahí es donde se convierte en buena o mala.... Creo que depende más de mi mismo que la emoción de la envidia sea positiva o negativa, en función de lo que haga yo con ella para mí o al otro/a...pero solo es una intuición…

    ResponderEliminar
  4. Yo entiendo la envidia como una emoción que conecta con algo nuestro y que algo nos quiere decir a cada uno: como bien dice el artículo, conecta con nuestros deseos, horizontes, ilusiones que esperamos de forma consciente o no…o puede también tocar nuestras inseguridades, frustraciones... Gracias a unos buenos profesores que he tenido, ahora ya no me atrevo a decir claramente si es una buena o mala emoción, pero si que intuyo que debo aprender a reconocerla, identificarla y trabajarla. Cada vez me siento menos responsable de sentirla y tal vez me tenga que acostumbrar a aceptarme con mis envidias sanas o insanas, Pero sí que soy responsable de lo que hago con ella, de cómo la gestiono. Tal vez ahí es donde se convierte en buena o mala.... Creo que depende más de mi mismo que la emoción de la envidia sea positiva o negativa, en función de lo que haga yo con ella para mí o al otro/a...pero solo es una intuición…

    ResponderEliminar
  5. Coincido con los dos. Soy de la opinión que las emociones nos señalan cosas y la envidia también. Nos indica un deseo, un anhelo con el que mantenemos una relación. Podemos sentirnos incapaces o motivados por superarnos, podemos sentir solo el dolor de no tener de no ser de no haber o podemos ver esa falta como una meta a la que dirigirnos. Como Carlos Garcia Cuevas pienso que la clave es qué hacemos con esa emoción. la disyuntiva es dejarnos llevar por la opción del dolor, del afan de poseer, de la falta de aceptación de nuestras discapacidades... o ver como fuente de energía, de posibilidad de superarse, o de dibujar nuevas metas a las que dirigirse. Me alegro de poder debatir sobre ello.

    ResponderEliminar
  6. En mi modesta opinión, la envidia con el paso del tiempo es perjudicial para el que la padece si no es capaz de lograr lo que pretende. Yo creo y lo deje patente en el curso de Basauri que. No hay envidia buena, pero si es posible con la madurez apartarse de ella con mucho esfuerzo y nuca convicción.
    Ejemplo: Yo quiero recitar los versos como tú… Porque no decimos la verdad: eres muy buen@ recitando, yo voy a intentar llegar a donde yo pueda llegar tal como soy y nunca tratar de copiar a los demás, para mí es un grave error.
    Gracias por dejarnos opinar…
    Un saludo

    ResponderEliminar
  7. Muy buenas a todos,
    Entiendo la envidia como un sentimiento natural que conecta con una pérdida, al consistir en admirar alguna cualidad que posee el otro y tú no. Supongo que por eso su definición va muy asociada al dolor, a emociones negativas.
    No considero que sea en si negativa, a no ser que no hagamos nada con ella, aunque creo que si la percibimos es por y para algo, para precisamente ponernos en movimiento o pasar a la acción y alcanzar aquello que hemos vislumbrado que nos gustaría poseer. Por supuesto que no estoy hablando de cosas materiales, aquí sí que nos han hecho daño haciéndonos creer que necesitamos todo aquello si no más de lo que posee el vecino para 'ser felices'. Es una auténtica estupidez, puesto que sabemos que la felicidad la encontramos dentro de cada uno. Perdón por haberme ido del tema :). Para volver a él, acabar diciendo que donde otros han llegado, cualquiera de nosotros puede llegar en condiciones similares, y con esfuerzos similares. Abramos bien los ojos y aprovechemos nuestras capacidades para recorrer el mundo en busca de envidias sanas que nos lleven a desarrollarnos como personas. Saludos

    ResponderEliminar
  8. Hola quisiera opinar como lector que siguiendo el ejemplo del niño que come chocolate frente a otro que lo mira que la envidia es una emocion que puede ser buena o mala pero depende del que la siente. Esto significa que si el niño pobre le pide un poco a su compañero y este le convida entonces la envidia se transforma en admiracion pero sino sigue siendo envidia y puede llegar a ser mala.

    ResponderEliminar

Se ha producido un error en este gadget.

Visitantes